A veces como ahora, pienso,
si todo fuese tan sencillo yo podría al menos, sentarme en la orilla de la playa y olvidarme,
justo como quieres tu, disfrutar sin que te pese el cuerpo o el alma,
solo cerrar los ojos y respirar un segundo, solo un segundo o dos, la calma. Tanto he dicho que la felicidad no existe que he dejado de sentirla
o saberla e incluso notarla, solo atrapo esos pequeños retazos en la memoria
y me doy cuenta que sonreí o que me tomé un refresco rojo con leche condensada
o una cerveza o una copa de vino, pero que en ese instante fui feliz.
Y la verdad es que no se de tu felicidad, pero en ocasiones cuando hablas la comprendo,
tu paz que no es mi paz,
tu vida que no se asemeja a la mia,
tus penas que son tan ajenas y tan propias,
tus rafagas de soledad.
A veces cuando se que la tristeza te embarga abro la puerta y me dejo pasar,
otras solo me quedo mirando desde la orilla,
no hace falta una vida ni un centenar de años,
solo un par de vistas, un par de palabras, solo eso. A veces como ahora,
miro hacia adentro y te veo,
tal cual eres, tan humano como yo.
si todo fuese tan sencillo yo podría al menos, sentarme en la orilla de la playa y olvidarme,
justo como quieres tu, disfrutar sin que te pese el cuerpo o el alma,
solo cerrar los ojos y respirar un segundo, solo un segundo o dos, la calma. Tanto he dicho que la felicidad no existe que he dejado de sentirla
o saberla e incluso notarla, solo atrapo esos pequeños retazos en la memoria
y me doy cuenta que sonreí o que me tomé un refresco rojo con leche condensada
o una cerveza o una copa de vino, pero que en ese instante fui feliz.
Y la verdad es que no se de tu felicidad, pero en ocasiones cuando hablas la comprendo,
tu paz que no es mi paz,
tu vida que no se asemeja a la mia,
tus penas que son tan ajenas y tan propias,
tus rafagas de soledad.
A veces cuando se que la tristeza te embarga abro la puerta y me dejo pasar,
otras solo me quedo mirando desde la orilla,
no hace falta una vida ni un centenar de años,
solo un par de vistas, un par de palabras, solo eso. A veces como ahora,
miro hacia adentro y te veo,
tal cual eres, tan humano como yo.