jueves, 21 de junio de 2012

Para terminarlo algún dia: como es posible que tu imagen no salga de mi cabeza.

Del dolor al dolor

 

Nada más hermosísimo que el amor, dicen,

Nada más tristísimo que el dolor, exclaman,

Nada más magnánimo que Dios, proclaman,

Pero sí, y también basta,

Para aquellos o algunos que tontos o atontados

Que vagan por el mundo,

con sus maletas egoístas y sus cabezas crecidas,

pero no, y tampoco es suficiente para vivir,

para existir.

 

Y no les diré que hay otros tantos lirios y poemas,

Esperanzas,

Que hay otras verdades ocultas detrás de sus ojos,

no les diré las mentiras que entre líneas en sus discursos se desprenden,

tampoco les diré que hay híbridos que se convierten en poetas

o pequeñas babosas que se desplazan eternamente por las sendas del ayer,

y fanáticos esplendorosos, que exclaman largas y tendidas disertaciones,

o que en sueños empapan y ensudan mis manos o tus lagrimas,

o en vísperas de un dolor tan profundo como este,

ni siquiera así comprenderemos,

que el derecho o la paz o el amor, son armas de guerra.