miércoles, 16 de octubre de 2013

No basta

En ocasiones espero, como se espera a un muerto, con la terrible esperanza de que lo perdido será recuperado, que la voz anhelada será escuchada, que el cálido abrazo será finalmente dado, otras pienso irónicamente en ti, en tu sonrisa y tus huesos y me conformo con los años en que cuidaste de mi, sin embargo, claramente no son suficientes.

Ya no eres materia, solo el recuerdo de un cuerpo llorado y vuelto a llorar en un ataúd de madera, voces retumban, años han pasado y no quiero contarlos, como hace eco la palabra extrañar en mi mente, porque te espero, a pesar de estar muerta.

¡Mujer de acero, como te quiero!