Estamos jodidos vos y yo corazón... Y ella, la que no soy, tan delicada, tan sutil, la que quieres. Pero no, aquí ya no hay restos de esa, sólo el presente vs el futuro, sólo la sombra intranquila de un armazón de papel, estrujado y vuelto a estrujar. Sólo la añoranza de que un día juguemos a la rayuela como dos niños inocentes.
Que más da corazón, sueña con ella, piensa en ella, deseala, nadie lo sabrá, ni siquiera yo.