Tengo una canción
bajo la lluvia y la plaza
en el costado izquierdo.
Y mi mano derecha
que no se resbala de la tuya,
ni con el frío, ni con el agua,
ni con la vida y sus desmanes.
Lo sabemos y sabremos
como todo pasa y pasa y se magnifica.
Pero no me preocupo
no lo olvidaré,
ni siquiera después de pasar a la
otra vida.