Voltéale la piel
Recítale un verso mientras
Duermes
Y déjale secar a fuego lento.
Déjale a la intemperie
Crecer cual hoja en invierno
Cual flor en los andes
Cual triste melodía
Siente las nostalgias de esa tez,
La oscuridad de esos huesos
Carcomidos por el salitre
Y esa condición de caribe tan
Machacada en su sien,
Siéntele,
Y a esa incrédula pasión por Dios,
El Dios que clama mientras llueven
Orgasmos y restos de humedad bajo sus uñas,
Lánzale al tiempo los vestigios
Y al viento páutale las horas
En las que harás de su cuello
Tu prisión.
Ofrécele la luna a los políticos
y a mi, solo déjame naufragar
en el latido que traen tus brazos
cada mañana.