miraba como sin querer mirar, y esperaba caer y que se deshiciera el tiempo para siempre, así iba y venía mientras tu voz me buscaba en los pasillos. apreté tu mano e intenté no irme tras los corredores del profundo sueño, pero era inútil, todo intento de resistirme, era inútil, mientras dormitaba escuché tu voz en el bullicio de mi silencio, "abajo hay un carro, toca la bocina, estamos aquí mirando el firmamento" y sabía que despertar sería mucho más fácil porque me estabas esperando aunque no sucediera tan rápido como habría querido.