viernes, 9 de octubre de 2009

Los viernes y sus pesados jueves


Tengo varias ideas rondandome, tengo que escribir, pero he decidido no hacer nada, solo pensar, ayer por ejemplo, caminaba bajo el otoño de una acera de naco, construyendo satisfactoriamente un relato poético que iba a llamar, "noticias de un jueves impaciente", el titulo en realidad me lo acabo de inventar y el relato lo he olvidado ayer, justo cuando cruzaba la Tirandentes y descubría que el transito era perfecto pero el transporte infernal, es decir, como siempre sucede, había huelga. Hoy en cambio, otra idea me da volteretas entre los ojos y el cerebro, sé que debo escribirla porque es algo importante para quien escribe (que justo no soy yo) pero no siento así el impulso completo, quisiera que se quedara dentro, porque considero que si sale puede prostituirse y puedo o pueden convertirla en otra cosa que no es la que quiero, pero como yo misma diría, debo arriesgarme, sacarla, partirla en dos y luego dividirla entre lo racional y lo pasional. Como decía, tengo tantas ideas, lo que me falta son cinco horas adicionales cada día. Atardecerá fin de semana y yo espero terminar iniciando el desarrollo de...