Mi padre cumpleaños mañana, mi abuela habría cumplido ayer y como de costumbre, ayer habría sido una fiesta, 50 personas bailoteando alrededor de no se cuantos metros, los más jóvenes en las escaleras, los adultos en el balcón, las nueras chismeando y correteando tras sus hijos, las tías mirándolas con cara de esos tiempos ya pasaron, que cosas? como cambia todo, la celebración en vida la cambian por una "hora santa" un día que habría sido de risas y chercha, lo cambiaron por oraciones y café, yo por mi parte no fui, mi madre que me estaba chantajeando con ello, me dice "la familia", y yo le digo, la familia? mami, la familia? El caso es que lo pensé mucho, lo pensé tanto que casi no lo pensé y concluí que no hay razón para ir, es cierto que mi abuela era muy religiosa, católica, ferviente y que iba a misa y todo lo demás pero también es cierto que mi abuela a la que yo adoraba y ella a a mi, nunca me habría obligado a creer en algo que yo no creo, yo prefiero recordar ese día como lo he recordado siempre, con los primos, los tíos, mis padres y los agregados (cuñad@s, etc.) que les digo, es mi forma, no puedo evitarlo, prefiero guardar ciertos recuerdos y obviar los otros, el caso y volviendo al tema que nos concierne, mi padre cumpleaños mañana, a él nunca le ha gustado celebrar, así que seguro nos sentaremos en la galería, tomaran ron o vino y hablaremos de la cotidianidad, seguro que de Haití, así son los cumpleaños de mi padre, el odia las fiestas y las bullas y creo que en cierto modo, todos nosotros también.