No lo sé, sin embargo, cuando me siento y lo pienso, cuando lo analizo, lo desmembrano, lo veo en el espejo, lo escribo y lo ¨requeteleo¨ (como dicen los niños), creo comprenderlo, es como si de repente la mascara se callese en un charco de agua y te das cuenta que nunca fue otra cosa màs que papel y colorante con escarcha.
Y es que las personas a veces son tan grises, tan Grinch, tan el viejo del fantasma de la navidad, te roban la alegrìa, te la arrebatan, solo porque pueden, nadie piensa en los sentimientos del otro, nadie piensa en Un mundo feliz.
Les dirè que siempre sueño con el retiro definitivo, a veces bromeo con mi expectativa de vida, pero la verdad es que, mientras màs me despierto, màs quiero dormir!