martes, 2 de octubre de 2012

Reproducciòn

Erase una vez en un mundo feliz, vivia un nmono, un dìa el nmono descubriò que podìa erguirse, que su cara cambiaba y que el tiempo pasaba y pasaba, tambièn como era de esperarse se percató que tenìa otras necesidades, asì que cerrò los ojos un momento, esperó, esperó...lo agobiaba la idea de un cambio tan complejo, pasado un tiempo los abriò nuevamente y como si nada lo aceptò.

II

Erase una vez en Dominican Republic un mnono que se encontrò radiante y feliz comprando en Agora Mall, se vio al espejo y se dijo, que gran invento este par de cojones. Dios definitivamente existe.

Sepan que tambièn se contar chistes.