sábado, 30 de agosto de 2014

Manu Terán

Yo tenia un amigo, uno de esos que ves cada 3 ó 4 años, en realidad puedo contar con mis manos las veces que le vi y quizás me sobraban dedos. Pero me faltarían para los emails, mensajes de textos, llamadas telefonicas y conversaciones por wsap. A mi me hablaba de las cosas que ni se, ni me interesan si les decia a otro, solo sé que para ser la amiga ausente e invisible, eran suyas y las compartía conmigo. Lo recuerdo desde el primer día, sus poemas, sus escritos, el agua, los miedos, las fobias, los no puedo, sí, los no puedo por miedo. Mi amigo murió un día, hace poco, yo estaba en una camilla sola, vi la foto y lo supe, lo primero fue llamarle, pero no respondió, guardaba la secreta esperanza de que si le llamara me dijera, Hola Yde, como estas, y eso tan raro... pero no, no hubo nada, entonces lo confirme, se nos fue, ahora entro todos los días a Facebook, veo las fotos de sus verdaderos amigos, los comentarios de sus hermanos, de su pareja, de todo el que le conocia, y sigo ausente, lamentando perder un amigo y pensando, donde estará.