Me siento frustrada, llena de rabia, quiero llorar, patalear, maldecirlo todo, principalmente la muerte, la injusticia, la desconsideración e incluso, las complicaciones de la gente estúpidamente feliz.
La verdad es que si pudiera hoy, responsablemente, tiraría la toalla, renunciaría a absolutamente todo, me iría a un monte a comer hojas o a morir de hambre, no lo hago porque las decisiones no se toman en momentos como estos.
Nunca antes estuve tan emocionalmente inestable, ni tan racionalmente molesta y quizás nunca antes me pasaron las dos cosas al mismo tiempo, finalmente nunca quise utilizar la psicología con las personas que me rodean, hoy lo he hecho, no me siento molesta por eso, me siento molesta porque la realidad es una y no otra, y los demás siempre serán los demás y me jode tener que lidiar con ellos, poner una sonrisa, ser feliz, estar siempre contenta.
No me preparé para esto, pero finalmente llegó, la hora en la que el velo cae y cada persona tiene un vestido blanco que lo dice todo, mientras yo me veo desnuda llena de una inconfundible sensación de soledad.