Hoy llueve,
La certeza es tan trueno o relampago
Y no Hernández sino de lluvia.
No me asusta.
No me tiembla el pulso.
Más bien, quisiera ser una gota o una nube
O por qué no;m, un trueno.
Pero no para asustar, más bien para poder ser
Lo que se es, sin que nadie se ofenda, aunque se asuste.