sábado, 29 de diciembre de 2018

Pesadillas

Patricia, que pequeño e insignificante es el mundo, pequeño porque el universo está allá afuera, insignificante porque cada vez que abrimos los ojos hay un conflicto, gente que mata, gente que ordena.

Esa es la introducción que puedo usar para hablar de mis pesadillas, pero contrario a lo que pueden pensar, rara vez sueño con el universo y la posibilidad remota que nos plantean las películas, sueño con pequeños miedos, pequeños temores que se cuecen en la parte inconciente, gente que irrumpe en mi casa mientras duermo, las pesadillas se han convertido en una parte que late de mi existencia, forman parte de mi y a veces no puedo evitar preguntarme, cuando empezaron y por qué.

Existe la posibilidad de que mi psicología se haya visto afectada, los médicos sin embargo dicen que es un problema neurológico, y yo, debo admitir, solo me canso, de sentir y por eso lo evito, de vivir y por eso respiro, de existir y por eso lo escribo, es la única manera que conozco para desahogarme, mi cómplice ya no esta y yo debo avanzar porque no tiramos la toalla asi tan fácil, aunque muchas veces lo he querido, el universo me manda señales, nada esta completamente bien, pero sin embargo se mueve y aunque me ahoguen los sueños la realidad es que la vida en ocasiones es simplemente maravillosa.