jueves, 11 de septiembre de 2008

la solución del problema está en la parte en que la que dejas de mirar hacia abajo, dolorido y triste, pensando que se te van a quemar las últimas neuronas que te dejó el trabajo, dejar la autocompasión y todas las debilidades, tomar las riendas y actuar. Punto. Elegir. Y si eliges que sea lo segundo y no lo primero.