"Para verme tenía que mirarte"
Julio Cortazar.
Te desvisto el día
de un tajo o bocanada,
voy contando uno a uno
los vocablos y pestañas
que se acercan con las olas,
se han mirado y tocado nuestros
sentidos y manos y pies y temores desde hace
tantos siglos e historia,
y sin embargo, se desconocen...
Añejo la voz, la garganta, la lengua,
derramo un grito que se pierde
bajo la cama, la despensa, la nevera,
exhausta, intrépida y saciada.
y te contemplo: como si nunca
antes lo hubieses hecho,
te reconozco en mi reflejo,
Voy reconstruyéndote, moldeándote,
Tú me rehaces, dejas mis humedades
a la intemperie, me plantas sobre
los poros de tu piel,
y me haces una,
ya no tengo “yo-tú” ni miedo
solo nuestro y coraje.
Me desvistes la noche y abrazas
mi sueño junto a tu pecho
y si caigo, te sostengo.
de un tajo o bocanada,
voy contando uno a uno
los vocablos y pestañas
que se acercan con las olas,
se han mirado y tocado nuestros
sentidos y manos y pies y temores desde hace
tantos siglos e historia,
y sin embargo, se desconocen...
Añejo la voz, la garganta, la lengua,
derramo un grito que se pierde
bajo la cama, la despensa, la nevera,
exhausta, intrépida y saciada.
y te contemplo: como si nunca
antes lo hubieses hecho,
te reconozco en mi reflejo,
Voy reconstruyéndote, moldeándote,
Tú me rehaces, dejas mis humedades
a la intemperie, me plantas sobre
los poros de tu piel,
y me haces una,
ya no tengo “yo-tú” ni miedo
solo nuestro y coraje.
Me desvistes la noche y abrazas
mi sueño junto a tu pecho
y si caigo, te sostengo.