sábado, 13 de diciembre de 2008

De los vivos muy vivos

Batida de zapote en diciembre. No hay nada mejor que soñar y despertar a las siete un minuto con no se cuantos segundos. Y si usted no ha visto el espectáculos de murcielagos en el parque, entonces no se ha dado cuenta que tenemos el país atestado de políticos y que decir del arroz y el pollo al horno, casi como si se escamara la visión, o mejor como si una neblina se posara frente a un solo par de ojos. Y sí, hace tiempo que me di cuenta que todo se planea, que el azar es solo azar, que la fortuna me puso en ese camino y que aquella noche aprendí realmente a volar, la certeza me golpea la frente cada segundo. Y que feliz me hace.