Ahora, cuando por obligación abre los ojos y se acostumbra al deslumbrante resplandor de la noche, se encuentra con otro porque asimetrico y desmedido, con otra realidad empolvada de consecuencias y decisiones, con otra traba tras la puta cerca cerrada, entonces le veo, desde fuera, ojeroza y carcomida por las horas interminables de trabajo, duerme mal y despierta peor, siente, porque quizás para mala suerte, todavía siente, como el devenir le arropa el calor en las noches y le quema, ya no tiene pesadillas, pero aún en la cómodidad de ese cubiculo triangular, es solo un respiro, monoxido de carbono, polvo y años añejados en la tumba.
jueves, 16 de abril de 2009
No me importan los acentos ni las faltas ortograficas
Ahora, cuando por obligación abre los ojos y se acostumbra al deslumbrante resplandor de la noche, se encuentra con otro porque asimetrico y desmedido, con otra realidad empolvada de consecuencias y decisiones, con otra traba tras la puta cerca cerrada, entonces le veo, desde fuera, ojeroza y carcomida por las horas interminables de trabajo, duerme mal y despierta peor, siente, porque quizás para mala suerte, todavía siente, como el devenir le arropa el calor en las noches y le quema, ya no tiene pesadillas, pero aún en la cómodidad de ese cubiculo triangular, es solo un respiro, monoxido de carbono, polvo y años añejados en la tumba.