te he visto, muda y desnuda
bajo los brazos del viento,
compleja materia de otros tiempos,
siempre por fuera nunca por dentro.
te he visto vagar por los
corredores del otoño buscando
una razón para desconcientizarte
para olvidarnos para marcharte.
te he visto allí en mis sueños,
justo así como no te recuerdo,
con la sonrisa y la cabellera de
esos veinte y tantos que hace ya
siglos se te pasaron.
te he visto tocar mi mano
besar mi frente,
y decirme adiós pero no
para siempre,
nunca para siempre.
regresarás para ser,
para irte luego,
pero regresarás.