Si me pides que vuele. Me dejaré al instante.
Si me pides que muera y viva por ti. Nos dejaré al instante.
Pero si me pides sin más ni más que desnudemos nuestras almas y compartamos nuestras miserias; sí me pides que volemos juntos y te mueres por mi sin yo saberlo, entonces abriré los ojos.