martes, 16 de septiembre de 2014
Simplicidad del hecho
Somos peligro. A veces también somos amor. Otras, casi siempre somos simples. Al comer solos. Al escuchar música. Disfrutamos. Nos amamos. Pero sólo a veces, cuando con puntos suspensivos nos damos cuenta que luchamos juntos, nos odiamos. Luego uno de los dos la caga. Mete la pata y todo se Jode. Es cuando inician las discusiones, las molestias, las quejas. Nos despellejamos y estrujamos contra nuestras realidades. Ahora estoy lúcida, lo veo. Amar no es suficiente, también hay que ser simples.