El discurso es el mismo y como yo no soy la excepción, generalmente peco igual que los demás de intolerante, de arrogante, de estúpida, de radical, he decidido sentarme conmigo y quedarme quietecita entendiéndome, aceptándome, organizando mis ideas, lejos, aquí, sola y conmigo, en silencio, quietecita.
jueves, 6 de agosto de 2015
El Silencio
El discurso es el mismo, nadar en las miles de frases prefabricadas, no ahogarse ante la falta de sentido común propio y del resto, justificarse frente al espejo secreto de todos los ojos, sin embargo lo peor de todo es y seguirá siendo el tener que ver a las personas que creías entendían o aceptaban tu postura, tu personalidad, tu forma de pensar, ahogarse en el mar de contradicciones que somos los seres humanos, te juzgan, te apuntan, te crucifican. A pesar de esto, el discurso es el mismo, tolerancia, los tiempos cambian, las tendencias son otras, de nada nos sirve quedarnos en el banquillo del odio y la intolerancia hacia lo diferente.